Guía · Reservar sin app
Cómo dejar que tus huéspedes reserven restaurantes desde su teléfono sin descargar una app
Con una página web del hotel que se abre desde un enlace o un código QR. El huésped se identifica con su número de habitación y su apellido, ve los turnos con lugar y confirma. No instala nada, no crea una cuenta y no da una tarjeta, y su reserva entra al mismo registro que usa el concierge.
Equipo de Mesatto · Actualizada el
Por qué una página web y no una app
Una app pide descargar, registrarse, aceptar permisos y recordar una contraseña, todo para una estancia de pocos días y muchas veces con el wifi del hotel. Una parte de los huéspedes no la instala, y esos huéspedes terminan en la fila del concierge, que es justo lo que querías evitar.
Una página web no pide nada de eso. Se abre con la cámara del teléfono y funciona igual en cualquier modelo.
Si tu cadena ya tiene una app que el huésped usa para otras cosas, no la tires: conéctala al mismo sistema de reservas, para que la app y la página muestren la misma disponibilidad.
Lo que necesita para funcionar
Un punto de entrada que se vea
El código QR en la habitación, en la tarjeta de la llave, en el lobby y en el correo de bienvenida. Si el huésped tiene que preguntar dónde se reserva, ya está en la fila.
Identificarse con lo que ya sabe
Número de habitación y apellido. Sin contraseña y sin registro: es lo mismo que le pediría el concierge por teléfono.
Disponibilidad real
La página tiene que descontar del mismo cupo que el concierge. Un cupo apartado para «lo digital» se queda corto o se desperdicia.
Las reglas del hotel, a la vista
Qué incluye su estancia y qué tiene cargo, qué restaurantes piden un mínimo de noches, el dress code. Lo que el huésped no ve antes de confirmar lo discute después en la puerta.
Cambiar y cancelar desde el mismo lugar
Si reservar es fácil y cancelar no, tendrás no-shows. El huésped debe poder mover o cancelar su reserva en la misma página, dentro del plazo que marque el hotel.
Límites contra el abuso
Un tope de reservas por habitación y por día, y un freno a los intentos repetidos. Con eso, lo que puede hacer alguien que adivine un número de habitación queda acotado a una reserva que el equipo puede cancelar.
¿Es seguro identificarse solo con habitación y apellido?
No es una contraseña, y no hay que venderla como tal: comprueba que quien reserva conoce la habitación y el apellido, nada más. Lo que la hace razonable es lo que la página no hace: no pide ni guarda datos de pago, y lo que tiene cargo va a la cuenta de la habitación, donde el huésped lo ve.
El riesgo real es que alguien reserve a nombre de otra habitación. Se acota con el límite de reservas por habitación y día y con el freno por intentos. Si tu operación necesita validar contra el PMS, eso ya es terreno de una integración o de la app de la cadena.
Qué medir
- Qué parte de las reservas entra por la página y qué parte por el concierge.
- No-shows por canal: si la página trae más faltas, falta el recordatorio o la forma de cancelar.
- A qué horas reserva el huésped, para saber si la página cubre las horas en que el concierge no está.
- Cuántas reservas se cambian o se cancelan desde el teléfono.
Cómo lo hace Mesatto
La web del huésped de Mesatto
Una página por hotel, que se abre con un enlace o un código QR y aplica las mismas reglas que el concierge. Disponible según el plan.
- Habitación y apellido; sin app, sin cuenta y sin tarjeta.
- El precio de su categoría a la vista antes de confirmar; lo que tiene cargo va a la habitación.
- Turnos llenos apagados, no escondidos, y restaurantes con noches mínimas con su motivo.
- El huésped cambia o cancela dentro de la ventana que marca el hotel.
- Límite de reservas por habitación y día, y freno por intentos.
- Se activa por hotel y aparece como canal propio en los reportes.